jueves, 10 de diciembre de 2020
viernes, 22 de julio de 2016
Otra vez el DOLOR
Tengo una herida tan profunda en el corazón…. palpita de
dolor mi alma. Sentimientos conocidos que parecen resurgir frente a ciertos
estímulos que nadie quiere volver a tener. ¿Cómo será el dolor desgarrador?
¿Cada vez que aparece, como en un juego de espejos, despierta aquellos otros
motivos que en la historia personal despertaron esta escisión?
No es angustia, y vuelve el detalle por etiquetar cada
sensación para poder entender lo inentendible, asir lo inabordable. Es dolor,
puro y claro, lacerante y perpetuo. Sí, no termina porque cada vez que ocurre
una desgracia despierta como un viejo monstruo que va tomando todo de nosotros.
Levantarse de la cama a la mañana es una tarea ciclópea porque la vida pesa.
Sí, pesa mucho andar con este descarnado encima.
Otra vez intentar comprender o saber cómo hacer para
convivir con esto…. ¡Basta! Y entonces la Razón hace entender que hay otros con
más padecimientos, que aún sonríen. Sin duda el propio no aminora, pero hace
que una fuerza desconocida haga de resorte para seguir y seguir…
¿Duele más el dolor ajeno que el propio?
Sí, acompañar el padecimiento de la generación que nos
precede es… Terrible. Los años vividos nos posicionan más fuertes ¿sólidos?
frente a la adversidad. Y surge la sin razón de preguntas del ¿por qué a él? Si
en sus cortos 27 ya sufrió la pérdida de su amada madre, en un calvario que
habrá percibido como eterno. Vuelve… Otra vez un cerebro Amado dañado…., otra
vez la recuperación… otra vez la expectativa por un futuro más que incierto….
Otra vez.
¿Por qué? Sin duda el tiempo dará pistas de alguna
respuesta, pero Hoy… cómo duele, lacera, parte, sangra y duele. Cómo duele hoy.
Pipe te AMO
jueves, 21 de abril de 2016
Cómo vivir sin Whatsapp y no morir… al volveeeerrrr
Un mes antes de terminar el 2015 ¿perdí? el celular. El
despiste inhibe de acusar a un amigo de la ajeno. Parece que detectan a quienes
andan en y con muchas cosas, y a la hora de pagar en la caja de un super,
sacamos un poco lo de la cartera y se ve que no todo vuelve. Eso ocurrió el año
pasado. Lo tomé como desafío ¿cómo será? Nunca dudé de la posibilidad, se puede
sin duda, pero ¿cómo?
Fue un verano bello, bellísimo, de mucho trabajo: el
cierre de una tesis de posgrado, más allá de coordinar con quienes había que
entrevistar, la actividad no demandaba el WA. Con llamadas y… "mensajes de
texto" se pudo. Ahí valoré tanto a quienes se sometieron al robo de las
empresas de telefonía celular, que cobran cada envío (al principio eran gratis,
como WA, pero ahora nop). Sin duda que los intercambios se redujeron, y mucho.
Pero como siempre, estas situaciones decantan. Mi cercanía al medio siglo hace
que varias decantadores se hayan presentado en cada década, sin embargo los
tamices siempre son buenos.
Si recuerdo bien, hubo un solo reclamo de alguien querido
"Eh… estás desconectada, ahora no sabemos nada de vos". El número de
teléfono nunca cambió (sí el aparato, anduve con un pequeño Nokia antediluviano
que, más allá de la nostalgia, me obligaba a medir la necesidad de cada mensaje
por lo incómodo del teclado).
"A lo fácil nos acostumbramos rápido, lo difícil es
al revés", frase popular absolutamente corroborada en estos meses. Cuando
surgieron los mensajes de texto, estábamos maravillados y nadie cuestionaba cuántas
veces había que apretar una tecla para que aparezca la "Z". En el
verano, de tan insoportable ese viejo teclado, reducía el envío de mensajes a
los imprescindibles. Así fue que me independicé tanto y eran más las quejas del
entorno que mías. Debo una disculpa a mis hijos, de cuyos WA abusé:
"avisale a Papa…", "preguntale a tu hermano a qué hora
vuelve", "¿Comen en casa?" y tantas otras que estaban incorporadas
por la existencia del WA. Cuando estaba sola me adaptaba más a ciertas
incertidumbres e, insisto, en caso extremo mensaje de texto o llamadas.
Ahora, vuelta al mundo wasapero, noto tendencias previas
a la pérdida del celu y es casi inconsciente cómo le damos tanto espacio a esta
conexión, que no es comunicación. Estoy en batalla con esos hábitos
incorporados para darles sentido y organizar el día con autonomía de tanto que
leemos ¿cuántos son necesarios? Es cierto que al abrir y ver los redondelitos
verdes, automáticamente pispeamos, no sé si por curiosidad, ansiedad o dejarlo
"limpio" para no sumar otro pendiente para después. En momentos de
mucha actividad, me organizaba y los leía cuando podía, decisión que no ingresa
en la mentalidad juvenil que le parece geronte la falta de instantaneidad. Pues
seré una anciana de 48 pirulos, ningún problema. Comparto aquellos buenos
momentos en que administraba de ese modo la lectura, volveré. Ya se me pasó la
"novedad", me da más ternura que risa, cuando me dicen "¡Ah!
Volviste", como si me hubiera ido. Ni de vacaciones salí, tuve la dicha de
concluir aquel trabajo.
Ahí está, la confusión de creer que un espacio virtual es
otra cosa: ¿plataforma de pertenencia? ¿lugar de socialización? ¿conteo de
aprobación?. Una señora inteligente me mostró casi en paroxismo cuántos grupos
tenía, administraba y que cómo hacía para no volverse loca con esa realidad:
creo que el estado de cordura no depende del WA ¿no?
Otra vez decanta, las TIC no hacen más que patentizar
cuestiones que existían per se. Es muy probable que la hiper conectividad haga
despertar la ansiedad, inseguridad y tantas características humanas. En vez de
potenciar lo negativo, ¿por qué no utilizarlas para VER? Detectar estos
aspectos que inhiben la autonomía y determinación para corregir, modificar
hábitos, digo.
Yo estoy en ese proceso, en ordenar prioridades. No
encontré un sonido distinto para detectar los mensajes de mis más
queridos, pues silencio el resto y los
miro cuando puedo y QUIERO. ¿Acaso hay obligación de responder todo? Una madre
de un compañero de mi hijo se despechó porque no respondí ¿cómo sintetizar por
ahí qué pensamos del consumo de alcohol en reuniones adolescentes?
Creo que no se analiza al WA como medio de comunicación,
se lo utiliza y ya. ¿Se puede decir seriamente que una pareja se rompe porque
existe WA? Un matrimonio no tambalea por los mensajes, son ellos los que
decantan, aceleran un proceso que ya estaba iniciado. Hasta se publican
titulares de si es correcto revisar (verbo más de la docencia que de la
familia) el correo o WA del marido.
¿Y el valor de la intimidad? Bueno, este concepto amerita otra columna, en
la era de la hiper conexión ¿dónde queda el Yo? Los adolescentes ya construyen
subjetividad con la aprobación virtual…. Difícil.
lunes, 28 de marzo de 2016
Necesidad de Josés Troilos
La clave fue conseguir un trabajo, después
vino la casa
Una
empresa de transporte decidió darle una oportunidad y hoy tiene personas a
cargo.
La casa de Jorge, ubicada en un barrio de Gregorio de
Laferrère, es de material y no tiene nada que envidiarles a las de sus vecinos.
"Nos estamos equipando", asegura Jorge con una sencillez que
conmueve. Está buscando lugar para ubicar el lavarropas, el secarropas y otros
tantos elementos que parecieran habituales, pero que empezó a adquirir cuando
alcanzó la estabilidad gracias a su sueldo.
"El trabajo para mí es muy importante", dice
Jorge, cuyo currículum sorprendió a Ricardo Pato, responsable de Familia con
Dignidad, un programa de la Universidad Católica Argentina (UCA) que acompaña
el proceso de reinserción. "Es un emprendimiento que se propone generar
inclusión social, particularmente familias en situación de calle", explicó
Pato.
Hace más de un año y medio que Jorge trabaja en
Transporte Ideal San Justo SA, en donde es encargado de limpieza y tiene diez
personas a su cargo.
Al empezar no fue fácil, porque sólo consiguió alquiler
en zona sur, es decir, a unas tres horas de viaje para ir y otro tanto para
volver. Pasó la prueba, se pudieron mudar a Laferrère y llegó el ascenso.
El pasado no importa
José Troilo es vicepresidente de Transporte Ideal San
Justo SA y parte de la red generada para conseguir trabajo. "Nosotros
necesitamos mano de obra competente, el pasado no inhabilita a los
empleados", expresa con profunda bonhomía.
Troilo dice que el fragor de la exigencia diaria hace que
algunas veces los problemas de los empleados sean malinterpretados como
incumplimientos: "Los tiempos empresariales no dan margen a veces para
escucharnos", lanza quien está a cargo de 900 personas.
-¿Habías
trabajado antes en relación de dependencia?
-Sí, calculo que esa experiencia previa me ayudó a
ubicarme nuevamente. Llegué a ser operario metalúrgico calificado, tenía oficio
dice Jorge.
El miedo a volver se transforma en impulso para perpetuar
lo conseguido. Para sacar el mejor provecho de aquella dura prueba y transmitir
a sus hijos lo aprendido.
"¿Sabés lo que es para nosotros tener la heladera
llena?", dice Jorge, que en algún momento buscó comida para sus hijos en
la basura.
Cómo colaborar
Familia con Dignidad:
familiacondignidad@gmail.com
Salir de la calle: el drama de los que luchan para conseguir un techo.
Jorge
Ifrán vivió durante un año en una plaza de Barracas junto a su mujer y sus dos
hijos de 5 y 3 años; cartoneaba para sobrevivir hasta que llegó a un parador
del gobierno porteño, donde una fundación lo ayudó a encontrar un trabajo
La fuerza de Jorge Ifrán es arrolladora, contagiosa
como su sonrisa. Diferentes obstáculos lo llevaron a vivir en la calle durante
un año, junto a su mujer y sus dos hijos, de 5 y 3 años. En marzo de 2014,
decidió llamar al 108, línea directa del programa Buenos Aires Presente (BAP)
del gobierno porteño. "Era una noche de lluvia, había armado un refugio
con cartones (utilizando como estructura los aparatos para hacer gimnasia de la
plaza) para que no se mojara mi familia", recuerda hoy sentado en el patio
de su casa. Esta palabra tan habitual, marca un antes y un después en su vida.
"Situación de calle" es el término más
utilizado para nombrar a aquellos que no tienen una vivienda: significa que se
"habita" en las calles, lugar anónimo y de alta exposición. Gracias a
la ayuda de Familia con Dignidad, un programa de la Universidad Católica
Argentina (UCA) que acompaña el proceso de reinserción de personas en su
situación, Jorge pudo salir de la calle, conseguir un trabajo en una empresa de
transporte y vivir en una casa en Gregorio de Laferrère, La Matanza. Hoy, a los
38 años, se anima a contar su historia
-¿Cómo se llega a la calle?
-En mi caso fue paulatino, cada vez se complicaba más la situación
habitacional. Los alquileres que no requieren garantía, que se arreglan de
palabra, no se resuelven muy pacíficamente siempre. A la hora de
"rescindir", no se informa por telegrama, pueden recurrir a la maldad
o a la violencia.
-¿Entonces
vivían con ese riesgo cotidiano?
-No, cuando la situación económica se hizo más difícil,
Sabrina, mi mujer, se fue con los chicos a vivir a lo de una familia amiga. Ya
sólo y en un ámbito tan adverso, un día tomé la decisión de irme. No sabía a lo
que me enfrentaba, pero sí tenía claro que no podía vivir más como lo estaba
haciendo. Trabajando en forma tan irregular, con gente más allá de los
márgenes, acostumbrado a ver en mi entorno el uso de armas de fuego, adicciones
y vínculos nada saludables.
-Sin
embargo, la calle también es el "margen".
-Sí, pero ahí estaba solo, enfrentándome conmigo y mis
propios límites. Pero después Sabrina se vino con los dos chicos, que en ese
momento tenían 5 y 3 años. Quizás el hecho de estar todos juntos me impulsó a
reaccionar, si bien cada vez que pensaba, y lo hacía permanentemente, no
encontraba una salida. Era desesperante.
-¿Ofrece
alguna posibilidad la calle? ¿Existe la solidaridad entre quienes están en la
misma situación?
-Haber vivido allí durante un año demuestra que sí las
hay, pero para sobrevivir, pasar el día y la noche. Se empieza siempre de
nuevo, la carencia de un techo hace que no se pueda planificar ni guardar ni
conservar nada. No diría que hay solidaridad, a lo sumo algunos códigos de
respeto, pero el robo es moneda corriente.
-¿Y
las ranchadas?
-Bueno, se puede compartir con alguien, pero no tiende a
prolongarse. Cuando recién empezaba estaba con un muchacho que hacía tiempo
vivía así y compartimos mucho. Me enseñó a defenderme, pero cuando no hay mucho
para compartir se hace difícil. Quizás un peatón vea un grupo, pero en realidad
dura el contenido de una botella o el tiempo de algún cigarro, después cada uno
sigue buscando medios de subsistencia por su cuenta.
-¿Cada
noche buscaban un lugar diferente o tenían un punto fijo?
-Nos instalamos debajo de un palo borracho en una plaza
de Barracas, se marca territorio en la calle. Prefería estar ahí que en un
banco, que también tienen sus ocupantes nocturnos permanentes. Sentía el
cobijo, hasta las espinas del tronco daban protección, ahí se podía enganchar
la frazada, así se marca el "sector". Son los códigos de la calle,
donde se instala alguien se respeta.
-¿Cómo
te higienizabas en la calle?
-Siempre estuve limpio, dentro de las posibilidades. Si
estás muy desarreglado se hace cuesta arriba la relación con la gente, se
asusta y te rechaza más. Usaba el fondo que queda en las botellas de shampoo,
compraba hojas de afeitar, un pedazo de vidrio hacía de espejo y el agua de una
canilla, de obra. Cuando conseguía ropa, lavaba la puesta del mismo modo, y
compraba o rebuscaba jabón y la secaba en el banco de la plaza.
-¿Cómo
te veía la gente? ¿Te sentiste discriminado alguna vez?
-Había de todo, algunos te tratan mal y te mandan a
laburar, otros intentan ayudarte. Un 25 de diciembre una señora me dio un plato
de lechón y una gaseosa en su casa. No me animaba a comer frente a ella y me lo
llevé, no veía la hora de doblar en la esquina para hincar el diente y saciar el
hambre.
-¿De
qué vivían?
-Yo había empezado a cirujear antes, cuando dormía en ese
cuarto del que debía cuotas de alquiler. Es un buen rebusque, porque se obtiene
dinero de los desechos de otros. Pero la verdad es que cansa más que el rédito
que se obtiene, es caminar y caminar todo el día con resultados inciertos. Vas
conociendo las esquinas, negocios y grandes generadores de residuos. Algunas
personas te acercan comida sin que les pidas. Jamás mendigué plata, sí comida.
También Sabrina se ocupaba de cobrar la Asignación Universal por Hijo. Ahora ya
no tenemos necesidad porque yo tengo trabajo.
-¿Cómo
fue tu paso por el Centro de Inclusión Social Costanera Sur?
-Llegar allí fue el principio del cambio. Al cobijo y la
alimentación se sumó el apoyo profesional, son equipos de dos que trabajan con
quienes ingresan; todavía sigo en contacto con ellas. Mi hija menor, concebida
allí, se llama Luciana Rocío, en homenaje a Luciana (psicóloga) y Rocío
(trabajadora social) del Centro. También colabora ahí la gente de Familia con
Dignidad de la UCA y me acompañaron en el proceso de inserción laboral. Mis
hijas empezaron a ir al colegio. Se inició así un proceso que sigue al día de
hoy, porque no es sencillo cambiar hábitos, modificar un estilo de vida.
-¿Te
moviliza ver hoy gente en situación de calle?
-Sin duda, despiertan
muchos recuerdos.http://www.lanacion.com.ar/1871952-salir-de-la-calle-el-drama-de-los-que-luchan-para-conseguir-un-techo
viernes, 5 de febrero de 2016
Con los chicos NO
Una
ley que implementa la Convención de los Derechos del Niño y Hogares que se cierran,
conforman una panorama difícil de comprender.
Más allá de las divergencias ideológicas o
posicionamientos políticos, hay un acuerdo social implícito que trasciende la
diversidad de miradas, la niñez. "Los niños primero", "Con los
pibes no" y tantos posibles
slogans, apelan a un denominador común, que el grupo etario de la infancia es
absolutamente prioritario. Tal es el acuerdo, que Estados Unidos es el único
país que no ratifica la Convención Internacional de los Derechos del Niño. La
reforma constitucional de 1994 elevó a rango constitucional la convención y la ley 26.061 de Protección
Integral de los Derechos de la Infancia, sancionada y promulgada en 2005,
incorporó a la jurisprudencia argentina un instrumento de elevado nivel
institucional.
"Cuando se promulgó la ley de Protección Integral,
en la provincia de Buenos Aires había más de 10 mil Niños, Niñas y Adolescentes
(NNyA) sin cuidados parentales", expresó Sebastián Gastelu, Subsecretario
de Promoción y Protección de Derechos de la Secretaría de Niñez y Adolescencia
de la Provincia. "Según informa Unicef, hoy rondan los 5900", se
entusiasmó.
NNyA sin cuidados parentales hace referencia a quienes
por diversos motivos no pueden estar con sus familias, han sido pasibles de una
medida excepcional. La característica de esta medida es considerarla el último
recurso, a través del Sistema de Protección Integral (con la pluralidad de
quienes lo componen) se busca resolver problemáticas evitando el alejamiento de
la familia. El nuevo paradigma en infancia pretende la individualización de la
singularidad evitando la masividad de los hogares que despersonaliza. Por eso
la tendencia, cuando corre riesgo la integridad del NNyA, es no alojarlos en
grupos mayores de quince. Esta institucionalización, que apunta a la
transitoriedad, puede darse en un hogar convivencial o familia de acogimiento.
Por qué
Las principales causas por las que se toman este tipo de
medidas en la provincia de Buenos Aires son violencia familiar, abuso sexual y
abandono. Los egresos se logran por la re vinculación familiar (se recurre a
tíos, abuelos y otros seres queridos), adopción o por alcanzar la mayoría de
edad, 18 años.
Algunos de los 5958 NNyA que no viven con sus familias,
están alojados en el Hogar de la Asociación Miguel Máximo Gil en Chacabuco. "No
existe una política para niños unificada", aseguró Norma Gil, fundadora y
directora del Hogar. "La ley vigente, al descentralizar, promueve que cada
municipio aplique un criterio particular, cuando en realidad se necesita uno
que unifique el modo de trabajar con los chicos. Se burocratizó la justicia
aplicada a niñez", enfatizó. Así como acepta que antes de la aplicación de
la ley, los juzgados de menores pensaban más en los padres que en los chicos,
considera que hay demasiadas instancias hasta llegar a la justicia.
El caso de un bebé internado en el hospital de Chacabuco
desde diciembre, confirma su posición. En enero último fue re hospitalizado
como consecuencia del maltrato de su madre y desde entonces no se ha tomado una
medida resolutoria. Después de dos meses (excedido el plazo necesario desde el
punto de vista sanitario) sigue internado para comenzar a re vincularse con la
madre. Se pregunta Norma Gil si un hospital es el mejor lugar para un bebé de
meses, cuando su estado de salud no lo requiere.
Muy distinto es el caso de Moreno, donde "el Sistema
de Protección Integral funciona muy bien", para Víctor Baigorri, director
del Comedor Infantil y Casa del Niño San Martín de Porres. "Articulamos
acciones con muchos organismos, el Banco Nacional de Alimentos, la Fundación
Sí, la escuela y el jardincito, el Centro de Atención Primaria, otro comedor
del barrio, el Rotary Club y el
municipio". Este gran arco de protagonistas, trabajó en conjunto para
concluir la vivienda de una familia a la que se le incendió la casa. "Fue
tremendo, en el incendio murió la madre y uno de los hijos. El padre y los tres
niños que sobrevivieron se alojan transitoriamente en un Hogar del Rotary en
Moreno", agregó Baigorri. Se realizó un festival para recaudar fondos y
con la colaboración de las organizaciones mencionadas, podrán mudarse a la
nueva casa. La mesa barrial, integrada por los actores mencionados, del Barrio
Santa Paula, en Moreno, se reúne periódicamente para buscar soluciones
integrales a los problemas.
A nivel nacional, la mayoría de la población sin cuidados
parentales son adolescentes (45%) mientras que el 29% tiene entre 6 y 12 años,
y el 26% son niños y niñas de entre 0 y 5 años. En la provincia de Buenos Aires
tienen hasta 17 años algo más de 4 millones y medio de ciudadanos, el 0,13%
vive alejado de su familia, 5958 NNyA.
Censo de Hogares
"Es menor la cantidad de niños y niñas que ingresa
al sistema y menor la cantidad que permanece en él. Intentamos despejar
fantasmas, acabar con los prejuicios, poner en crisis la discriminación y
eliminar el autoritarismo hacia los niños y las niñas que viven sin el arrope
de sus familias. Que la ultima ratio no sea la única oportunidad que justifique
la sinrazón" declararon en el prólogo las Dras. Sardá y Graham de la
SENNAF.
Los resultados cuantitativos que arrojan las políticas
públicas, sin duda son insumos imprescindibles a la hora de corregir o
persistir con ciertas iniciativas. La ley provincial 13.298, se acomodó a la
exigencia de la legislación nacional que demanda la descentralización y está
vigente desde el 2007. De esta manera, la administración más cercana al
territorio directo, el municipio, desarrolla acciones de promoción, protección
y restablecimiento de derechos, convocando la participación activa de las
Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) que trabajan con la infancia.
Co responsablidad
"El concepto de co responsabilidad involucra a
muchos actores sociales", explicó el funcionario, "la Secretaría de
Niñez y Adolescencia, es la autoridad de aplicación de la ley 13.298". Para
garantizar el ejercicio y disfrute pleno, efectivo y permanente de los
derechos, se apunta al fortalecimiento de las familias, que también conforman
el Sistema de Protección Integral.
Sistema de red
El Sistema de Protección Integral está compuesto por los
organismos que conforman los ministerios mencionados (policía y juzgados,
escuelas, hospitales y Centros de Atención Primaria) como así también las OSC,
las familias, referentes sociales y los integrantes de la comunidad. El
objetivo es incorporar el nuevo paradigma de Infancia en todos los ámbitos en
los que pueden involucrarse los NNyA. Cada vez son más los teóricos que
investigan la problemática de infancia, por ejemplo el especialista Eduardo
Bustelo piensa en la posibilidad de "otro comienzo". Trasciende el
contexto socio económico para adentrarse en cuestiones más filosóficas del
lugar que ocupa el inicio de la vida en una sociedad. Propone pensar la
infancia como una categoría social capaz de re-crear un proceso que interviene
en la continuidad del mundo adulto pero que debe ser protegida. Interpela a quienes
trabajan con la infancia: psicólogos, pedagogos, educadores, abogados, jueces,
policía, OSC y trabajadores sociales confrontándolos con la ideología de la
compasión.
Los actores mencionados se encuentran en la Red de
Protección Integral, "la corresponsabilidad en el tratamiento de la
problemática es fundamental", remató Gastelu. En mayo próximo se cumplen
dos años del Acta Acuerdo de la Sesión realizada por el grupo de trabajo
interministerial que, entre los consensos, estableció la elaboración de una
Guía de orientaciones y recursos. Ese material, hoy no sólo circula por todos
los ámbitos de influencia, sino que es una gran referencia para cualquier
trabajador que esté involucrado con la infancia.
Zonales y Locales
"El servicio local atiende toda la población de NNyA
del partido de Pilar que sufran situaciones de vulneración de derechos",
manifestó Soledad Iraizoz, responsable del área. "Las jurisdicciones son
por Partido y la de los Zonales coinciden con la de los distritos
judiciales". Es decir que en la provincia de Buenos Aires existen hoy 23
Servicios Zonales y 124 Locales. Si en total hay 135 municipios, sólo resta que
adhieran a la legislación once distritos. La incorporación gradual responde a
la impronta federal de la ley 26.061 que invita a cada jurisdicción a
organizarse según su realidad.
Paradigmático resulta el caso de Quilmes, además de su
propio municipio, cubre Florencio Varela y Berazategui desde el 2007. Ninguno
de estos municipios tiene Servicio Local, sólo un Área de Atención de
Casos. La precaria institucionalidad
complejiza los procesos de gestión porque hay acción directa de la provincia y
se necesita la articulación municipal. La violencia como primera variable de
vulneración de derechos, iguala a Quilmes y Pilar: " Abuso
sexual infantil y violencia familiar son los problemas que atendemos con mayor
demanda", reveló Iraizoz desde Pilar. En sintonía con lo manifestado,
Gastelu reconoció que actualmente hay un incremento de la violencia, como así
también "más recursos para interpelar, ahora tiene mayor
visibilidad".
Integrantes del equipo técnico del Zonal La Plata
enfocaron en cuestiones de salud mental y adicciones: "cada vez más en
chicos más pequeños, falta respuesta del Ministerio de Salud". Consideran
que la dificultad radica en encarar el problema desde la lógica de la antigua
ley que suponía que todo lo referido a infancia debía ser resuelto por el área
de Niñez exclusivamente. "Todavía no se incorpora la idea de
corresponsabilidad , como así tampoco la de Sistema de Protección y
Promoción". Aluden directamente a la Red de Protección Integral, como su
nombre lo indica, diversos nodos deberían sumar aportes articulados y no
disgregados. "Acá en La Plata los Servicios Locales no pueden
realizar el seguimiento de los casos que
llevan y muchos de los chicos que ingresan a instituciones no son lo
suficientemente acompañados", evaluaron a partir de la supervisión que
realizan como ente provincial. "Este año se retoma el trabajo en
territorio con los Centros de Día para realizar tareas de promoción".
Así como La Plata trabaja con nueve partidos (a su vez el
Servicio Local La Plata descentraliza la tarea en siete barrios), el Servicio
Zonal de La Matanza sólo cubre ese distrito. "Faltan recursos, a veces se
dificulta la conexión a internet (fundamental para el REUNA)", comentó
Bárbara Trulls, responsable del Zonal La Matanza. "Contamos con un
excelente equipo técnico, el personal tiene mucha vocación y está muy
comprometido con el trabajo".
Gran conformidad existe también en el Zonal Tandil, que
comparte sede con el Servicio Local, construido con un crédito del Banco
Interamericano de Desarrollo (BID). "Juárez, Rauch y Tandil están
trabajando muy bien con los equipos de trabajo completos y buena presencia en
territorio", se enorgulleció María Marino, responsable del Zonal. "La
acciones para restituir derechos están relacionadas a la práctica cotidiana,
siempre con la mirada puesta en los niños e intentando que el alejamiento de la
familia sea una medida excepcional. Tandil trabaja mucho con programas de
prevención tales como Centro de Día o Envión".
El deporte es un gran promotor social, el Virreyes Rugby
Club promueve la integración, el acceso a los bienes sociales y el bienestar
físico y mental de sus jugadores a partir de la enseñanza del rugby y la
educación en sus valores. "Los chicos encuentran en el Club ese lugar
donde tienen nombre y apellido, donde son reconocidos como personas únicas e
irrepetibles, donde reciben salud y educación pero antes que eso reciben Amor,
porque el Deporte es todo pero antes es amor", sintetizo Marcos Julianes,
vicepresidente de la entidad.
Para desarrollar programas educativos tendientes a lograr
la permanencia de sus miembros dentro del sistema educativo formal y el acceso
a la educación universitaria, forman parte del Sistema de Protección Integral. "La
Provincia estuvo cerca nuestro al principio con el Programa Adolescentes, y
luego con las Unidades de Desarrollo Infantil", compartió Julianes. "Para
nosotros esa ayuda es vital pues nos permite estar muy cerca de nuestros chicos
con un sistema de tutores que resulta muy efectivo para retenerlos en el club y
en la escuela. También tenemos la visita periódica de la gente del Municipio de
San Fernando con quienes trabajamos coordinadamente. Recibimos también un
subsidio para indumentaria a través de la Secretaría de Deportes del Ministerio
de Desarrollo Social de la Nación".
Los resultados del trabajo articulado son contundentes: en
el club todos los chicos están escolarizados y concluyen la Escuela Secundaria.
"Por el tipo de abordaje integral que hacemos, los resultados son medibles
objetivamente. Todos los chicos desde los 15 años tienen su chequeo médico
exhaustivo para jugar torneos oficiales
de rugby (análisis de sangre, placas, eco cardiograma, electro, clínico)
y genera nuevos lazos comunitarios y sentido y valor en las trayectorias
personales de sus jugadores".
El carácter federal de la ley 26.061 y la promoción de la
territorialidad de la ley provincial, se nutren con el Consejo Federal de Niñez,
Adolescencia y Familia. Integrado por la máxima autoridad en Niñez de cada
provincia, este órgano deliberativo y consultivo planifica políticas en todo el territorio, teniendo en
cuenta y trabajando desde las distintas realidades del país.
I
R.E U.N.A.
El Registro Estadístico Unificado de Niñez y Adolescencia
(REUNA) es un sistema de registro nominal descentralizado en los municipios que
permite contar con un diagnóstico certero sobre el verdadero estado de la
situación de NNyA con derechos vulnerados. Los legajos digitales que se generan
no necesitan imprimirse y se puede acceder a ellos desde cualquier punto del
Sistema. Es decir que si a una niña ingresa a un Hogar Convivencial en
Quequén, después de varios años se muda
y se vuelven a vulnerar sus derechos, la dependencia del nuevo destino accede
desde la computadora del Servicio Zonal a aquel legajo generado en el Zonal de
Necochea.
II
Redes que crecen
La conformación del Sistema de Protección Integral
involucra a la comunidad toda. El estatuto del Consejo Local de Promoción y
Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de Pilar, especifica en su estatuto
quiénes lo conforman: a lo mencionado en todos los instrumentos jurídicos, se
suman organizaciones comunitarias relacionadas al deporte, la producción, el
empleo y la cultura. Incluso queda abierta la convocatoria a todos los
interesados en comprometerse con los derechos de la infancia
Su nivel de organización permite que hace tiempo ya,
vengan haciendo declaraciones públicas. Al concluir el año último, publicaron
una carta en un medio local manifestando que "la baja en la edad de
punibilidad se propone como salida a la aún precaria implementación de
políticas de infancia, ya que de tener una aplicación plena, los niños, niñas y
adolescentes estarían estudiando y/o trabajando y no tendrían conflicto con la
ley penal".
III
Estructura política
El Estado provincial cuenta con 17 Hogares oficiales, 7
Casas de Abrigo con cien vacantes y diez programas: de Abordaje Múltiple, Servicio
de Atención Terapéutica Integral, Centro de Tratamiento y Atención Integral, Servicio
Educativo de Apoyo Escolar Externo "Puertas Abiertas", Servicio de
Asistencia Familiar, Centro Terapéutico Diurno (CTD), Programa de
Autovalimiento en la Crianza, de Autovalimiento Juvenil, de inclusión social "Barrio
Adentro" y el Programa de Becas Niñez.
El CTD es un espacio de talleres terapéuticos de
estimulación y trabajo grupal, también brinda asistencia y capacitación a
instituciones . Realizan supervisión y asesoramiento a equipos técnicos. Quienes
trabajan en los CTA buscan sedes donde poder desarrollar las actividades, como
un jardín de infantes o la casa de algún referente social. El presupuesto es
tan magro, que en más de uno los paupérrimos ingresos se evanecen en alimentos
sin llegar al objetivo real de los CTD. Coherente con la solidaridad que
caracteriza a los vecinos, la generosidad de la comunidad solventa
económicamente más que el Estado. En algunas oportunidades por el aporte
concreto de alguna OSC y las más de las veces, la colaboración y donación
espontánea.
IV
Hogares
Uno de los mayores inconvenientes que afrontan los
Hogares Convivenciales de la provincia de Buenos Aires es presupuestario. El
encuentro con Gastelu coincidió con el pago del último bimestre del 2013. Así
lo manfiestó la directora del Hogar San Cayetano de Pilar donde viven 14 niños
que reciben $1500 mensuales cada uno. En febrero se pagó noviembre/diciembre y
es una situación inusual porque han tenido que esperar hasta seis meses para
recibir las becas provinciales.
La representación legal del Hogar mencionado es de
Cáritas Parroquial y cada caso es distinto. "Con los hogares se trabaja muy articuladamente", compartió Iraizoz,
"el egreso se comienza a trabajar apenas ingresan. Realizamos visitas periódicas
y mantenemos entrevistas con ellos a los efectos de conocer cómo atraviesan la
institucionalización, disminuir el nivel de incertidumbre y articular con los
referentes de los hogares y sus equipos técnicos". En Pilar funcionan tres
hogares: El Milagro, San Cayetano y el
Jagüel de María. Evidentemente el compromiso de la comunidad
permite que se puedan sostener, volviendo a recurrir a la sensibilidad de los
vecinos, variable realmente lejana de una política pública que se precie.
Muy distinto es el caso de San Miguel, el Servicio Local
(dependencia municipal) denunció al Zonal San Martín, con quien debería
articular para defender los derechos de NNyA. La justicia ordenó un
allanamiento porque el director del Local Norberto Cristian Pedroso solicitó al
Juez de garantías que "se le autorice a gestionar las vacantes, en los
Hogares Convivenciales en el territorio de San Miguel". Esta carencia
"habría impedido la ejecución de las medidas de abrigo, ya dispuestas",
es decir que no podía alojarse a NNyA que necesitaban albergue, medida
dictaminada por la Justicia. El Juez de Garantías nro. 5 de San Martin, Mariano
Grammatico Mazzari fue quien intimó y ordenó el allanamiento del Servicio Zonal
San Martín.
Secretaría o Ministerio
En cuanto al pago de las becas, surgió divergencia a la
hora de evaluar el estado de la situación. Se coincidió en que no están
sistematizados los pagos, sin embargo, varios responsables de Hogares
consultados, acordaron en que desde hace un tiempo se comienza a regularizar.
Sin embargo la mayoría se quejó porque hace cuatro años que se cobra la misma
beca y, sumado a la falta de periodicidad, se hace muy compleja la manutención
de los hogares. La Casa del Niño de Monterrey, en Derqui por ejemplo, está por
cerrar el Centro de Día que alberga a cien chicos. Pierden la posibilidad de
recibir cuatro comidas, contención y efectivo acompañamiento escolar. La
regularización coyuntural de los pagos, proviene de la Secretaría de Niñez,
coincidiendo la gran demanda al Ministerio de Desarrollo Social de la
Provincia.
La Casa de los Niños “Madre del Pueblo”, la Casa de los
Bebés, la Casa Joven y la Casa de los Niños “Chispita”, que atienden
diariamente a 250 niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad,
no abrieron sus puertas en lo que va del año a raíz de la deuda que el Estado
provincial mantiene con las organizaciones que se ocupan de la protección
integral de la niñez, entre ellas, la Obra fundada por el Padre Carlos Cajade
hace casi tres décadas.
"Hoy el sistema de protección de la niñez atraviesa
una situación crítica por el vaciamiento presupuestario y las organizaciones en
las que el Estado delega esa función primordial", publica "La
Pulseada" revista digital de la Obra del Padre Cajade. "Ya no tenemos
más recursos para cumplir con las obligaciones alimentarias, sanitarias,
educativas y recreativas de los pibes de nuestros barrios. Esta alarmante
situación consta en la denuncia que presentamos en septiembre (2013) junto a 50
organizaciones de la Provincia en el juzgado en lo contencioso administrativo
Nº 3. En esa presentación, que obra en un expediente de once cuerpos, se demuestra
cómo actualmente el Estado lesiona “con arbitrariedad e ilegalidad manifiesta,
los derechos constitucionales, individuales y colectivos, de niños, niñas y
adolescentes, e instituciones dedicadas a la protección y promoción integral de
los derechos de la niñez y adolescencia”.
"Los montos del Programa de Unidades de Desarrollo
Infantil (UDI) deben abonarse por anticipado, si bien hace años el gobierno
provincial ha naturalizado el hecho de pagar “a bimestre vencido”, continuó el
presidente de la Obra y sobrino del fundador, Daniel Cajade. Más allá del
Ministerio o la Secretaría de Niñez, ambas dependencias son el Estado
Provincial y a la hora del balance, la falta de garantía del Estado eclipsa si
depende de una instancia u otra. Los niños: como últimos privilegiados,
parafraseando un lema legendario en política pública de infancia.
V
Cada vez menos
"Había más de 200 hogares y ahora hay 160 o 162,
muchos se transformaron en Centros de Día y otros, ahogados por las deudas,
cerraron sus puertas", se indignó Gustavo García del Hogar Don Bosco de La
Plata y coordinador de la Red de Hogares de la provincia de Buenos Aires. A la
cautelar presentada en San Miguel y el cierre de la obra del Padre Cajade en La
Plata, se suma el Hogar Emanuel de Necochea que cerró hace tres años. "Fue
mucho sufrimiento, empeñé hasta lo último que tenía para mantener a los
chicos", confesó Mónica Giudici. Adoptó a los ocho niños que vivían en ese
momento en el Hogar. Después de más de 20 años de batallar por el pago de las
becas, decidió abrir su familia y cerrar el Hogar.
Artículo elaborado en enero 2014
miércoles, 20 de enero de 2016
Testimonio de catequista
¿Por qué ser catequista?
Habrá tantas respuestas como personas se dediquen a esta
maravillosa labor. Personalmente responde a un llamado profundo, a una
necesidad de comunicar y compartir la trascendencia de la Eucaristía. Es una oportunidad
Divina de "hacer comunión" desde el mensaje de Nuestro Señor
Jesucristo, la posibilidad de ejercer con todas veras el Reino del Amor en cada
encuentro. Más por la infante vocación que por la propuesta de quienes guiamos.
Dios nos ha premiado en cada encuentro conociendo
realidades tan disimiles, familias tan diversas, hábitos multicolores, pero
siendo el denominador común algo que no es de este mundo... Se experimentó la
COMUNIÓN, cada sábado. La relación que se entabla entre catequistas, en particular
con quienes compartíamos el grupo, tiene el sello de conocer a Cristo, de ver
su mirada en tantos ojos pequeños, descubrir sus verdades en gestos de los
niños que llegaron a conmovernos.
Parecieran estas líneas un guión de reclutamiento, para
sumar obreros a la mies. Y... ojalá sea ese el efecto, se puede acercar uno con
un poco de temor por la falta de experiencia, de remilgos por ser tan elevado
el objetivo, pero si bien esa realidad está presente, cada vez que una oración
daba inicio al encuentro, el Espíritu Santo se hizo presente desatando
dificultades y elevando la acción.
¿Para qué ser catequista?
Para compartir un tesoro, para divulgar la necesidad e
importancia de los sacramentos, para dormir en paz sabiendo que en algo
aportamos en la construcción del Reino del Amor, para nutrirnos y enriquecernos
ejerciendo una pastoral activa, para tener conocimiento de causa cada vez que
con liviandad se critica a la Iglesia Católica Apostólica Romana, para
"hacer ruido" con los chicos, para refrescar el alma con el soplo del
Santo Espíritu, para....
Sería muy enriquecedor que otros catequistas puedan
compartir sus propios "por qué", qué los motiva a dejar sus
compromisos, a ceder un tiempo semanal para ser catequistas.
Cada uno puede dar su propia respuesta para hacer comunión a partir de
la diversidad de experiencias.
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