lunes, 12 de octubre de 2009

Nuestra Señora del Pilar

Hoy ha sido feriado en Argentina porque se recuerda el "descubrimiento" de América. Como si la existencia de un continente dependiera de la mirada de otro. Hasta que Europa no reparó en nosotros, ¿no existíamos? Andáááá....
También hoy es Nuestra Señora del Pilar, y me quedo con esta celebración porque vivo en Pilar. Por primera vez en once años, participé del desfile cívico que se hace en la plaza. Y la verdad es que fui porque mi hija formó parte del gurpo en la escuela municipal de gimnasia artística. Fue un poco tedioso, y sobre todo, largo. Pasaron cantidad de instituciones del distrito, desde bomberos y centros tradicionalistas, pasando por las escuelas de oficio, hasta los centros educativos de todos los niveles. Pese al tiempo de espera, como dos horas, daba ternura ver cuánta gente hace cosas aquí. Había hombres grandes con cascos que estudian oficios, deportistas con algún tipo de discapacidad que practican natación, un ejército listo para cocinar (gorros y delantales incluídos), gendarmes, activistas ecológicos, sociedades de fomento, colectividades bolivianas y paraguayas (no se cómo hizo una mujer para caminar todo el tiempo con una botella de vidrio con flores en la cabeza), chicos patinando, etc.
Salir un poco de la propia incomodidad para sumergirse en mundos y realidades ajenas, es un ejercicio saludable. Me emocionó cuánta gente distinta estuvo hoy reunida en Pilar, todos desfilaron frente al palco donde se ubicó el intendente, su mujer y funcionarios varios, civiles, militares y eclesiales. El día de sol acompañó y la temperatura templó la fortaleza del astro mayor.

viernes, 9 de octubre de 2009

Saludos

Hace un tiempo escribí una columna de un viaje. El tema era el significado de viajar, transportarse, dejar lo de todos los días, etc. La partida en ómnibus de la terminal de Retiro fue bendecida por un changarín, que habrá visto mi emoción a través del vidrio de la ventana de semejante ómnibus, y no pudo menos que tirarme un besito. Así titulé la columna, "Me tiró un besito".
Muchas mañanas dejo a mi marido en la estación de tren y antes de la partida compartimos unos mates. Siempre le pido que cuando pase por la barrera me busque para saludarme desde el asiento de su vagón. Es muy rara la coincidencia, sin embargo la semana pasada, justo me detuve frente a la barrera porque pasaba el tren y lo llamé por celular. La imagen de él en la ventana hablándome y saludando con la otra mano, es uno de los tesoros que me llevaré de este mundo...
Es porbable que alguno lo considere una zonzera, pero esas coincidencias para mí son mágicas. Nunca me quedé esperando en la barrera, es el destino el que tiene que generar el cruce, y así fue. Como cuando pensamos en alguien y nos llama. El otro día mencioné el nombre de mamá y me contestó porque justo estaba entrando en casa. Algunos le dicen a esto conexión, yo no lo rotulo, sencillamente me fascina vivir con esto (y tantas otras cosas).
Las primeras horas de hoy anunciaron un día absolutamente primaveral, y así transcurre. Me crucé con un hombre que se ocupa de mantener jardines, muy pequeño. Un adulto mayor, pero insignificante en su tamaño, al punto que lo llaman "Corcho", y me parece muy ofensivo. Casi que por eso, cada vez que lo veo lo saludo como si fuera un gigante imposible de obviar. Hoy venía con una carretilla cargada (imaginen el cuadro contrastante de pesos...). Lo saludé como siempre, y el pequeño gran hombre dejó la carretilla en el piso para responderme.

miércoles, 7 de octubre de 2009

En la educación está la esperanza

Hoy tuve el enorme privilegio de conocer la escuela nº 23 de Villa Astolfi, Pilar, en la provincia de Buenos Aires. Ingesar en el edificio es sumergirse en la esperanza de una Argentina mejor, donde con voluntad todo es posible. Conocí a dos maestras que aman lo que hacen y lo demuestran en el destello de sus admirables ojos. Trabajan con grupos muy nuemerosos de chicos que viven realidades durísimas; hambre, carencias, soledades y otras yerbas. Así y todo, muchos colegios podrían envidiar la conducta del curso en el que hoy estuve.
Llegué justo cuando repartían la merienda, conocida como "copa de leche". "Siempre traían facturas con mate cocido", me explicó una de las "seños", como le dicen los chicos. "Este año hicimos un proyecto para hacer más variado el menú", se entusiasmó la otra. El resultado fue que hoy se tomaron un exquisito postre de chocolate, que lo alternan con fruta, gelatina, yogur con cereales, alfajores y otras cosas que con gran amor las docentes se ocuparon por seleccionar. Consultaron a la doctora de la salita (Centro de Atención Primaria), para que supervise lo nutricional y negociaron con el proveedor de facturas y mate cocido, para que traiga estas variantes al mismo precio. El Estado gasta lo mismo, y los chicos incorporan alimentos que no están habituados a recibir en su casa. "Es impresionante cómo costó el hábito de la leche. Al principio sólo tomaban el mate cocido (infusión muy económica a la que están acostumbrados), cuando había chocolatada muy pocos la probaban. Ahora que están familiarizados, incorporan la leche en varios alimentos", se enorgulleció la maestra del grado. Los pelos movedizos que enmarcan una cara más que entusiasta, son una metáfora de la chispa que tiene en su interior, todo se enciende alrededor, es contagiosa.
En el momento de distribuir el postre de chocolate, ningún chico se encimó o empujó. Habituada a ver apelotonamientos infantiles a la hora de salir de clase, en los recreos y varias situaciones, me llamó mucho la atención la conducta de este grupo. Totalmente ordenados se acercaban a quien servía la merienda, de a uno se alejaban y en ese orden esperaban su turno. Sentí que ingresaba a otra dimensión, donde valores como paciencia, tolerancia, orden y respeto eran habituales.
Qué bueno saber que hay grupos de argentinos que trabajan de esta manera. Tanta queja se escucha por ahí de ciudadanos que "pagan" los sueldos de empleados públicos... Los invito a conocer esta escuela y poder así cumplir con nuestra obligación tributaria, orgullosos.

martes, 6 de octubre de 2009

¿Qué hora es mi corazón...? (Manu Chao)

"El hombre no se puede mantener humano a esta velocidad, si vive como autómata será aniquilado. La serenidad, una cierta lentitud, es tan inseparable de la vida del hombre como el suceder de las estaciones lo es de las plantas, o del nacimiento de los niños". Ernesto Sábato.

En esta aparición hago referencia a un artículo del diario La Nación del sábado 3 de octubre. Relata la divergencia que hay entre provincias para resolver el huso horario. El año pasado fueron muchas las que no aceptaron adelanta una hora el reloj: San Luis, Catamarca, La Rioja, Mendoza, Salta, San Juan, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Este año se suma Jujuy. Se argumenta que "se consumió sólo un 2 % menos de energía como consecuencia del cambio horario". La pregunta es si ese porcentaje es realmente tan irrelevante.
"En 1920, la Argentina se adhirió al sistema internacional y fijó la hora oficial en menos cuatro (en relación con el meridiano de Greenwich). Hasta 1969 se intercalaron los horarios de invierno (-4) y de verano (-3), pero ese año quedó establecida la utilización del huso horario -3. Cada verano hasta 1974 se retrasó una hora.
Entre 1974 y 1988, no hubo distinción de horario según las estacines. Volvió a rotarse entre -3 y -2 hasta 1993, año en que se quedó fija la hora en el huso -3. La ley sancionada en 2007 indica el adelantamiento de 60 minutos en los relojes, pero coloca como fecha el 30 de diciembre. La presidenta Cristina Fernández firmó el año pasado un decreto para transferir el cambio al tercer domingo de octubre".

Quienes llevan leído algo de este blog, apreciarán cuánto me interesan estos fenómenos (salida y puesta del sol/luna, estaciones, climas, etc.). Me cuesta asimilar esta información y comparto mis dudas: ¿Hasta 1974 teníamos 4 horas de diferencia con el Meridiano de Greenwich? Si se adelanta la hora el 28 de octubre, serán 2. En nuestra memoria, los atardeceres de entonces eran dos horas antes que los de ahora... ¡qué locura! La memoria biológica tiene una mutación que cuesta integrar. En otra oportunidad escribí de las primaveras y otoños en el hemisferio norte y sur..., uno pudo tener una infancia en Europa y adultez en África: tiene los recuerdos estacionales al revés. Pero viviendo siempre en el mismo país, en distintos años la misma fecha, el sol ¿se guarda en diferentes horarios? Por ejemplo, el 6 de octubre de 1962 y el mismo día de esta año, ¿amanece a otra hora?
Ojalá alguien me ayude a esclarecer, más allá de la hora del sol ¡¡ji, ji!!!

El milagro de la vida

Si bien el título suena a perogrullo, qué importante es tomarse cada día desde este punto de vista. Cada rayo que despunta, cada gotita de rocío que comienza a rodar por ese calor solar, cada pimpollo que deja de serlo, cada nuevo piar y todo signo de comienzo es fruto... ¡de cuántas cosas! Procesos físicos y químicos, coordinación de factores incuantificables, coincidencia de hechos que parecen aislados. Bien podría parecer magia, pero no lo es.
Es la vida, que con su fuerza arrolladora empuja hacia adelante y en su vorágine arrastra tanto como lo que contiene. ¿Les pasó en alguna oportunidad?Sentirse atraído por ese magnetismo vital, que uno no puede más que dejarse llevar, pues la energía que pasa es más que cualquier voluntad humana. De no ser así, búsquenla, intenten percibir aunque mal no sea una brisa de ese huracán, el huracán de la V I D A.

viernes, 2 de octubre de 2009

Distancias y cercanías

Qué marca la distancia, cuánto es el recorrido a seguir para considerar algo cercano. Es muy relativo, básicamente depende del objeto en cuestión, puede ser un recuerdo, una persona, deseo, y también pensamientos, criterios de vida y estéticos. Es el caso de grandes músicos, al escuchar la música uno se transporta. No necesariamente a la ciudad y época del compositor, es más profunda la conexión. Si se.
tiene algo de la visión del mundo en común, se comparte el cristal con el que nos asosmamos a la ventana de la vida.
Sin saber de música clásica,literatura o pintura, puedo verme proyectada en pedazos de Beethoven, fragmentos de Neruda o pinceladas de Dalí. Es cuestión de dejarse atrapar por la imponente obra, sumergirse en sus notas, musicalidad y color. El paso siguiente es la conexión,una vez que sintonizamos con la obra, pasamos a "compartir", a imaginarnos qué habrán pensado/sentido los creadores. Conectamos con ellos a través de la obra, eso que produjeron, hace más de un siglo quizá, lo tenemos al alcance de la mano. Así no nos sentimos tan solos, sabemos que hubo algún desconocido que se tomó el trabajo de describir el viento tan bien como Don Pablo Neruda, que nos emocionas. Alguien que pone en palabras sensaciones, algo que sentimos a raíz de recibir viento en la cara. La palabras de Don Pablo, nos transortan a esa sensación en el rostro y hasta crean nuevos encuentros a partir de mágicas palabras.
La comunicación va mas allá de de las palabras, de la proximidad física, se accede al otro a través de su obra, que no es más que la concreta exprersión del ser. Comunicación es encuentro, puede ser de cuerpos, obras o símbolos. Quizá no nos comunicamos con quien vemos asiduamente y sin embargo vivimos próximos a esos genios que captaron la vibración de los latidos frente a un estímulo maravilloso, que nosotros también recibimos. Pero doble, el estímulo orginal y la producción artística.

jueves, 1 de octubre de 2009

Rombos rosas y blancos

Hoy pasé por un barrio humilde, con calles rotas y agujeros llenos de agua (hace casi una semana que dejó de llover y hubo mucho sol y viento, aún así persistía el líquido). Las pocas veredas que hay, están embarradas. Circular en auto por ahí, es una carrera de obstáculos entre los cráteres del camino y los vecinos que circulan a pie o en bici, esquivando los obstáculos como si fueran parte natural de la geografía: toda una odisea, para mí, no creo que ellos así lo consideren. Es el barrio donde nacieron y crecen.
Entre tanta cosa por mirar y no atropellar, vi a una mujer que llevaba de la mano a una niña. Algo en ella me llamaba la atención, las formas geométricas del abrigo. Más aún que eso, los colores inmaculados y contrastantes, rombos rosas intensos y blancos níveos. Parecían fosforecentes en ese ámbito. No fue necesario bajar mucho la marcha para observar, no se puede andar muy rápido por lo antes descripto. Entonces miré el cuadro con mayor detenimiento, sin duda estaba tejido a mano, exhudaba amor y dedicación. Casi podría asegurar que era nuevo o al menos ropa que se usa para grandes ocasiones, la chica estaba de punta en blanco.
Me cambió el viaje, esos rombos en un ámbito tan hostil, eran una metáfora de cómo el ser humano enfrenta la adversidad, cuánto se empecina por torcer un destino. En lugar de andar con los abrigos corrientes, alguien se dedicó especialmente a vestir a una reina, que lamentablemente todavía no tiene trono. Yo la he visto hoy, y dejo testimonio de su andar, dejaba una estela de grandeza a su paso.