viernes, 16 de octubre de 2009

Hasta dónde ver/mostrar

Llegué recién de una experiencia muy rica en la Casa de la Cultura de Pilar. Se pasó un documental "La Niebla", que refleja la vida de los Guaraníes. Planteó el caso de Julián, un chiquito que tuvo un problema de salud y un juez ordenó que sea operado. Toda la comunidad, los chamanes a la cabeza, estaban en total desacuerdo con la intervención. Ganó la justicia y Julián perdió la vida, a los pocos meses de ser operado. Diagnosticaron una cardiopatía y la problemática era otra, en la que nada ayudó abrirlo.
La voluntad de un pueblo ¿hasta qué punto se la respeta? ¿Quién tiene el criterio más apropiado para decir hasta dónde aceptar? Después se armó un debate coordinado por el director del film, dos antropólogos y un integrante de la Comunidad Guaraní. En el público había una mujer Mapuche y un Aymara. Uno de los expositores compartió un concepto muy interesante: en un documental, no sólo hay que ver lo que se muestra, también hay que pensar lo que no está. Lo planteaba como un límite que surge del investigador antropológico, hasta dónde mostrar o registrar siendo ético y no avasallando la privacidad ajena. Del mismo modo, planteó que no todo está a la vista en el registro audiovisual. Además de "mirar" (rasgo característico de la sociedad actual mas voyeur que otra cosa) se puede "pensar" a partir de las imágenes. Y este ejercicio intelectual excede la comodiad de lo expuesto, exige un esfuerzo del espectador que ha de desarrollar un valor tan en baja.
Alguien del público preguntó a la mujer Mapuche (a quien le compré un anillo con lapizlásuli precioso) si reconocía al Estado argentino. Dijo que no, "en la medida que no me reconozca a mí como quien soy, yo tampoco tengo por qué hacerlo", bramó desde la profundidad del dolor. Nunca olvidaré esa mirada al decir esas palabras. Explicó que los Mapuches viven en sectores patagónicos hace más de 500 años y que la privatización de tierras habitadas por su comunidad, sin consulta ni consideración, demuesta una indolencia tal, que refleja la inexistencia que los pueblos originarios tienen para el Estado Nacional. Es la misma situación de los Guaraníes en Misiones. Una Gallega (orgullosa de su origen) explicó que la Selva Misionera, donde siempre estuvieron los Guaraníes, se loteó desde un avión para repartirla entre empresas madereras. El estado las vendió (y parece que también las compró, no como funcionarios, se pusieron la ropa de "dueños de empresas privadas").
También se habló algo de la identidad, tema de mis amores. Desde el psicoanálisis consideran que la problemática aparece cuando hay conflicto, sin crisis de identidad, no hay cuestionamiento de la misma. Qué crisis he de padecer yo, nunca termino de responderme la pregunta ¿Quién soy?

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