domingo, 3 de enero de 2010

La cafetera de mamá

Como conté en otra entrada, pasamos Noche Buena en Entre Ríos, en la casa de mi hermana mayor. Unos días antes con mis chicos llevamos a mamá a tomar el ómnibus que la llevó 300 km. al norte de Bs. As: ¡qué calor hacía esa tarde! Casi nos derretimos, y siempre que con mamá soportamos elevadas temperaturas (Rosario y Entre Ríos por recordar algunos intensos)me da por la risa. Recuerdo esos momentos en medio de una tentación y carcajadas. Así es mi mamma, nos divertimos mucho. En un ratito la voy a buscar, hoy vuelve.
Tanto perámbulo para contar que la divina pintó varias porcelanas para regalar en Navidad. Mi primogénito nunca olvidará cuánto pesaron, pues fue el encargado de cargar y descargar tremenda valija. Esa noche me dió un paquete que me hizo lagrimear cuando lo abrí:
Una preciosa cafetera, pieza lindísima, con unas flores que mepa que son rosas mosquetas, pues salen de una rama como de árbol, no de arbusto. Un rosa pálido, contrastando con el verde intenso de las hojas. Aplicado sobre una nívea porcelana, no de modo estratégico sino artístico. Ningún detalle al azar, todo pensado al mínimo detalle. Así es mi mamá. No pude menos que emocionarme, pues atravesó unos años muy duros y tristes. En la primavera del 2006 se enfermó papá y después Barbie, mi adorada hermana. El 31 de mayo del 2008 murió Barbie y antes de los tres meses papá.
Pobre viejita, en el medio se fue también María Teresa, su gran confiedente con quien compartía sus penurias y alegrías. En tres meses tres produndísimos agujeros, pero como ella dice, ninguno como Barbie. No es cuestión de comparar, sino de la naturaleza de las cosas: que los hijos enterremos a nuestros padres y no al revés.
GRACIAS MAMMA porque esa cafetera demuestra que hay vida después de la muerte, que es decisión personal enterrar la alegría del vivir con nuestros muertos o seguir adelante y agarrarse de las cosas buenas. Mamá es un ejemplo, se puede, se puede y mi madre me lo demuestra en cada sonrisa, lágrima y esfuerzo.
Te quiero mucho mamá.

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